78 AÑOS DE MISIONES DE PAZ

ARGENTINOS EN ZONA DE CONFLICTOS

ARGENTINA PARTICIPA DESDE 1958

Un Orden Mundial que languidece y se disuelve y un proceso de disrupción precursor, a su vez, de un cambio de reglas de juego se impone un mundo regido por intereses basados en el poder, el poder de los más fuertes, el poder duro. El poder que otorga la violencia.
Como saliendo de su letargo, la “Hipocresía organizada” descripta por Stephen Krasner en su interpretación de los cuatro tipos de soberanías, nos encuentra a los seres del principio del Tercer Milenio con el estupor de conflagraciones “desconvencionadas”. La irregularidad esbozada en la Cuarta Generación de los conflictos parecería haberse apoderado de las más elementales normas que reglan las relaciones entre actores estatales, inclusive dando cabida a otra naturaleza de actores: individuos, pandillas, bandas criminales, grupos de poder, maras y organizaciones militares paraestatales de servicios de defensa privados.
El desorden generalizado que acompaña al ya anárquico mundo sin reglas, intentado de ser estudiado por ka disciplina de las Relaciones Internacionales parece ser contrarrestado por el encumbramiento de regímenes estatales totalitarios, autoritarios o despóticos.
Este dificultoso relacionamiento interestatal, complejo e interdependiente generó la cátedra de Política Internacional en la universidad de Aberystwyth en 1919, y bajo la conducción de Alfred Zimmern y Edward H. Carr, dieron pie al surgimiento de la Disciplina que intenta explicar ese péndulo paroxístico entre el realismo más crudo de Morgenthau o del ofensivismo de Mearsheimer al más cándido e ingenuo canto a la “Paz Perpetua” de Immanuel Kant y Woodrow Wilson o Johan Galtung .
Recurrir a los poderes duros, armados y a la violencia institucional monopolizada por el estado en sus burocracias armadas, las Fuerzas Federales de Seguridad y Militares constituye no solo un deber de honrar la trayectoria signada por los precursores: tres Premios Nobel de la paz, sino el compromiso político de devolver un orden institucional de raigambre nacional. No defraudando a nuestros predecesores.
En Argentina las misiones de paz no tienen paternidad. Dependientes de una estructura aun novedosa aunque innovadora e imprescindible, dependen de la Instancia Conjunta posterior y superadora de los errores del pasado, las enseñanzas de Malvinas en lo que la Acción Militar Conjunta, naturalmente prevalente, totalizadora y superadora debe dictar los lineamientos del accionar contraconflictivo de manifestaciones novedosas, sorprendentes y desafiantes que siempre buscarán carcomer las vísceras de una Patria generosa que ofrece su gloria de ser defendida a todos sus hijos uniformados.